+

+

El diálogo interno de las personas ricas es positivo, las palabras que se repiten así mismos los empoderan, les ayudan a que logren sus objetivos.

¿Será que el uso que le den a las palabras puede hacer la diferencia entre una persona honesta, un sinvergüenza, entre las personas ricas y las personas pobres?

Si piensas en ello cada profesión tiene su jerga de palabras, depende de a que se dediquen las personas también las poseen, es una constante repetición que terminan haciéndolas suyas y por su puesto actuándolas.

Ponte a pensar que palabras repites constantemente, porque seguramente eso es el espacio que te aleja para que formes parte de las personas ricas o las personas pobres. El poder de las palabras no se le había dado tanta importancia hasta nuestros días, ahora se sabe que te conviertes en lo que constantemente te estás repitiendo.

En términos prácticos, el cerebro es como un motor en un auto y las palabras son el combustible. Si pones combustible negativo en el motor, éste no funcionaría bien. ¿Acaso esto sucede en la relación de tu mente con tus palabras? ¿Formas parte de las personas ricas o de las personas pobres?

Y conste, que no me refiero con esto a que las personas ricas sean aquellas que tengan solamente cuentas bancarias torrenciales, sino al nivel mental en el que se encuentran. Tú eres el producto de tus palabras, si consideras que eres una persona pobre, pues tienes razón, ¿acaso hay alguna diferencia entre lo que piensas y lo real?

El vocabulario es un reflejo de tu mente y de tu estado mental. Las personas ricas cuando usan la jerga de la profesión, también encarnan las características de su propia actitud mental respecto a su situación en la vida, relaciones sociales y el vínculo con la riqueza.

Las personas ricas cumplen su palabra respecto de trabajar en el desarrollo de su carácter y no dejan que su ego tome el control. El dar la palabra para las personas ricas es de suma importancia y no precisamente por lo que digan los demás o como queden frente a ellos, sino porque al no cumplir la palabra con ellos mismos, ponte a recordar que ha pasado cuando no cumpliste tu palabra, cómo te sentiste CONTIGO MISMO.

Te aseguro que tu autoestima lo resintió, no hubo ningún empoderamiento, sino sensación de fracaso. Si tú sabes que eres una persona de fiar, que cumple su palabra, es lo que proyectas a los demás, es lo que seguramente van a pensar de ti.

Las personas ricas se llaman así mismas ganadoras, exitosas. ¿Tú cómo te llamas a ti mismo? Me supongo que te llamas a ti mismo ganador, ya que por eso has llegado hasta aquí. Tu programación mental está en el proceso o alineada con el de las personas ricas, ya tienes recorrido una buena parte del camino, pero que es lo que más te falta para lograr lo que realmente quieres, en el siguiente post te explicaré el siguiente paso.


Comparte con tus amigos:
  • Facebook
  • Twitter
  • MySpace
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • Live
  • LinkedIn
  • Yahoo! Bookmarks
  • Digg
  • blogmarks
  • RSS
  • Technorati
  • Yigg
  • Diigo
  • Propeller
  • Print
No TweetBacks yet. (Be the first to Tweet this post)

Comentarios

Powered by Facebook Comments